Alga invasora en el puerto de Mar del Plata

Alga invasora en el puerto de Mar del Plata

Científicos del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) confirmaron la presencia de un alga invasora originaria del sudeste asiático en aguas del puerto local. La especie, conocida científicamente como Undaria pinnatifida, fue encontrada por primera vez en el país en 1992, en Puerto Madryn, Chubut. Desde ese lugar, se habría expandido primero hacia el sur, alcanzando el Golfo San Jorge y la Provincia de Santa Cruz y posteriormente hacia el norte. En septiembre de 2011, buzos profesionales la detectaron en el margen interno de la Escollera Norte del Puerto de Mar del Plata. Dos meses más tarde, la especie amplió su distribución y comenzó a desarrollarse en otros sectores del puerto.

 Undaria pinnatífida es una macroalga que se cultiva para consumo humano en las costas del noreste de Asia (Japón, China y Corea). Fue introducida en la costa mediterránea de Francia en la década de 1980, desde donde se dispersó hacia España, Italia e Inglaterra. También fue introducida en las costas de Nueva Zelanda y Australia y más recientemente colonizó las costas del Pacífico de los Estados Unidos y México.

Si bien la especie tiene valor económico, principalmente como alimento, su presencia también suele producir impactos negativos sobre los ecosistemas locales y la biodiversidad marina. En el Golfo Nuevo afectó la biodiversidad y calidad del paisaje submarino, disminuyendo la cantidad de peces en los arrecifes rocosos por efecto de la obstrucción del acceso a los refugios. En la misma área provocó una disminución en la cantidad de especies de algas nativas y un incremento en la biodiversidad de pequeños animales del fondo.

Debido a su gran poder invasivo, su rápido crecimiento y dispersión, y los potenciales efectos que la especie causa sobre la biodiversidad, las cadenas alimenticias y las actividades náuticas recreativas de las regiones colonizadas, se comenzará un plan de monitoreo de los sitios de desarrollo y niveles de abundancia, para evaluar sus posibles efectos sobre las comunidades locales y las actividades náuticas propias del puerto.