Taller para Observadores Científicos

Taller para Observadores Científicos

Integrantes de diferentes instituciones participaron de un encuentro de capacitación en colecta de muestra de aves capturadas de manera incidental, principalmente albatros y petreles.

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El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) fue sede del “Taller de  capacitación en colecta de muestras de aves capturadas incidentalmente”, llevado adelante entre el 12 y 13 de mayo. Del encuentro participaron Observadores Científicos del Instituto, instructores del Albatros Task Force de Aves Argentinas y BirdLife International, y estudiantes avanzados de la carrera de Biología de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Estuvieron a cargo de esta capacitación el Dr. Flavio Quintana, experto en biología, ecología y comportamiento de aves y mamíferos marinos, y la Veterinaria Marcela Uhart, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de California con base en Buenos Aires, quien ha abordado a lo largo de su carrera distintos aspectos de ave, mamíferos y tortugas, con especial énfasis en impactos humanos sobre la vida silvestre.

El objetivo principal del encuentro fue la discusión de los procedimientos que se llevan adelante para la toma de muestreo a bordo de buques pesqueros comerciales por parte de los observadores.

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Así, de la discusión e intercambio de ideas sobre los procedimientos propuestos y la retroalimentación provista por los observadores, surgió un protocolo escalonado de trabajo a bordo que podrá ser llevado a cabo por los observadores de acuerdo a las condiciones de trabajo que presenta cada buque en particular, la duración de los viajes de pesca, el puerto de arribo y la consecuente cadena de custodia del material recolectado.

Si bien estos protocolos están orientados a obtener muestras de cualquier ave marina que muera al ser capturadas durante las operaciones de pesca, las especies en las que busca hacerse particular foco son las de albatros y petreles.

Las características particulares de este grupo de aves marinas, como su reproducción en colonias densamente agregadas y en sitios remotos, generan escenarios en los que el estrecho contacto facilita la dispersión de patógenos y las condiciones de aislamiento dificultan la detección a tiempo de enfermedades relevantes. Además, sus hábitos alimenticios los exponen a productos de descarte humano (como basura urbana o de buques), que podrían portar infecciones para los cuales los albatros no tienen inmunidad.

En la actualidad, se considera que los procesos patológicos son una de las mayores pero menos conocidas amenazas para su conservación. Tal es así, que una de las especies más amenazadas, el albatros de Amsterdam que se reproduce en el Océanos Índico, no logra recuperarse de su peligro crítico de extinción a causa de enfermedades que reiteradamente matan los pocos pichones que nacen.

En este contexto, los programas de observadores científicos constituyen una valiosísima herramienta cuyo esfuerzo podría multiplicarse significativamente con la inclusión de pequeños pasos adicionales en el proceso de recolección de datos. La simple colecta de plumas de aves capturadas permitiría, por ejemplo, obtener información crucial para determinar su susceptibilidad a enfermedades y daños asociados a cargas de contaminantes.

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Estas mismas muestras facilitarían, además, conocer aspectos demográficos a nivel poblacional, patrones de distribución y migraciones, identificación de individuos y caracterización de genética de especies poco conocidas, hábitos alimentarios en épocas no reproductivas y solapamiento entre especies, información sobre cadenas tróficas y dependencia del descarte pesqueros, entre otros.

Este taller forma parte de un proyecto financiado por el Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP), que en 2013 identificó como prioridades la obtención de información sobre salud y patógenos de estas especies, el desarrollo de protocolos para obtener y almacenar las muestras biológicas necesarias para ello, y la maximización de la información obtenida a partir de aves  muertas incidentalmente. Estos encuentros de capacitación e intercambio se han desarrollado hasta la fecha en Chile y Argentina, y serán próximamente replicados en Brasil (y potencialmente en Perú y Ecuador) con el fin de tener la máxima representatividad regional y generar una base de información única a nivel mundial.

El ACAP, ratificado por la República Argentina mediante la Ley 26107, comenzó a entrar en vigor en nuestro país a partir del 1 de noviembre de 2006. El objetivo de este acuerdo es lograr y mantener un estado de conservación favorable para los albatros y petreles a través de acciones coordinadas entre los Estados Miembros.